Narra Álvaro:
Esta tía me enfada siempre, y eso que le dejo estar en mi casa. Yo solo quería ver el fútbol que daban en la televisión y mi novia me exclama que la apague, como si fuera suya.
La verdad me dolió lo último que dije, se me van las palabras al exterior y eso no lo tolero. Me odio a veces por acabar con mi novia así. Espero que no esté muy enojada. No quiero sentirme solo.
Recibí una llamada, era María
CONEXIÓN TELEFÓNICA:
-¿Qué.-Pregunté
-¡No es tiempo para preguntas, ven al hospital rápido!-Contestó nerviosa. ¿Qué habrá pasado?
-¿Qué pasa?-Dije
-Tú...solo...ven.-Respondió y cortó
FIN CONEXIÓN TELEFÓNICA
¿Qué ha pasado? ¿Será malo? ¿Bueno? Como me dijo María, me fui a toda pastilla hacia el hospital. Llegué y pensé que sería este porque es el más cercano. Entré y vi a María dando vueltas por el pasillo con la mirada bajada, como no, me dirigí hacia ella
-¿Qué ha pasado?-Pregunté de nuevo.-¿Algo grave?
-Si...-Respondió nerviosa y ronca. Parecía a ver llorado
-¿Qué?-Pregunté con el ceño fruncido de no decirme nada
-María José.-Respondió.-Tu novia.-Y ahí se me fue el mundo al infierno. ¿Qué carajos ha pasado con ella?
-¿¡QUÉ HA PASADO!?-Dije gritando, haciendo que lo enfermeros que indicara con sus dedos en los labios un silencio.-¿Qué ha pasado? Joder María.-Dije susurrando estresado.-Dímelo, me tienes harto.-Dije enojado
-La han violado.-Contestó...¿QUÉ? ¿QUÉ LA HAN VIOLADO? ¿HAN VIOLADO A MI NOVIA? ¿LE HAN HECHO ESO? A MÍ CHICA, A MI AMOR...MATO QUIÉN HAYA SIDO
-¿Cómo?-Dije sin creérmelo
-LA HAN VIOLADO ÁLVARO, ¿TE LO TENGO QUE VOLVER REPETIR PARA QUE SE ENTERE HASTA DIOS?-Dijo gritando estresadamente
-Shh.-Le dije con mi dedo en mis labios
-¿Quieres que me calme por lo que le ha sufrido a mi mejor amiga? Y también a tu novia, ¿O no lo es?-Dijo ella con lágrimas en sus ojos
-No, y si es mi novia. Creo.-Lo último lo dije en un susurro.-Pero podías bajar la voz, que si no nos echan a la calle y no la veremos.-Pensé un poco.-Además, ¿dónde está?-Pregunté
-Ahí.-Dijo señalando una puerta de color amarillenta
-¿Puedo pasar?-Pregunté
-No lo sé, a mí me han dicho que me esperara. Porque está el médico dentro.-Contestó
-Bueno, vamos a sentarnos en los banquillos.-Dije señalando unos banquillos en frente de la puerta de mi novia
Me dolía saber que todo fue mi culpa. Si hubiera apagado la televisión solo por estar con ella y hacerle caso, no estaría en esta situación y estaría amaneciendo con ella en la cama(no seáis mal pensados e.e) para despertarla con un beso en el cuello, labio o en la frente y haciéndole el desayuno...Soy un idiota, creído, estúpido...
-Eh, Álvaro ¿quieres pasar a la habitación de María José?-Dijo una voz aguda. Me quedé dormido.
Al levantar la vista vi a María mirándome para despertarme. Inmediatamente me puse recto y asentí. Me había dormido en el hombro de María. Dios que vergüenza...
Entré y la vi acostada, durmiendo como la Bella Durmiente. Sin exagerar
Narra María José:
Al ponerme el tranquilizante, podía notar mis músculos de todo el cuerpo dejar de tentarse y relajarse. Pero podía notar el dolor en mi interior, por culpa de aquel animal.
Cuando ya se me borraba la vista, empecé a despertarme otra vez, pero esta vez en un sitio extraño. Creo que era un bosque. Pero no era tan bonito, ni lleno de árboles que resaltaba el lugar, ni tanto césped tan verdoso, ni pajaritos cantando algún que otra melodía como en los cuentos de hadas. Esto era demasiado diferente, los árboles eran todo lo contrario a un cuento de hadas. Eran árboles secos, destrozados...Parecían fantasmas. El césped estaba cubierto de un pantano, con el agua gris, sucia...Todo estaba cubierto por la niebla que desprendía todo el bosque. Era solitario
Tenía miedo...No sabía qué hacer, no me movía apenas. Solo se escuchaba mi respiración agitada. No se escuchaba nada, solo que algún ruido de cualquier animalito, como un búho...Estuve explorando con la mirada buscando alguna salida de este bosque apestoso y terrorífico.
Al momento, veo una luz redondeada amarilla, que cada vez se hace más grande porque se acercaba. A mí. La luz parecía la luna que había en el cielo. Pude notar mis músculos tentarse de nuevo y mi respiración más agitada por aquella luz.
Se iba acercando más la luz. Pero se dividió en 3 luces disminuidas. Pensaba que serían luciérnagas. Si, de seguro serán eso.
Las "luciérnagas" se acercaban más a mí. Yo solo contemplaba como se movía. De seguro pensarán que soy un árbol me dije yo misma. Ellas no se pararon ningún momento, seguían y seguían.
Cuando se acercaron lo bastante para ver que son. Las "luciérnagas" se fueron transformando una silueta de personas pequeñas. Cuando se moderaron, pude ver que eran personitas pequeñas. Y no eran 3 personitas. 3 coches pequeños y en cada coche, llevaban 5 personitas. Un coche paró y dejó la luz apagada. Se escuchó que abrió la puerta y se dirigió a mí volando con sus diminutas alas.
Cuando se acercó a mi cara para verme mejor. Pude contemplar que era una hada. Yo nunca creí que existieran. Yo levante el dedo para que se posara. Cuando vio mi dedo, me miró y le dediqué una sonrisa sincera. Miró su coche y otra vez me miró. Se ve que había decidido en posarse en mi dedo o no. Ella se posó y pude sentirme más protegida y segura de mi misma. La hada me empezó a hablar con su voz diminuta y fina:
-Hola, me llamo Iridesa.-Dijo la pequeña hada
-Hola, yo soy María José.-Respondí
-Soy la hada del Invierno, princesa. Y mis padres, los reyes están dentro en el coche junto con mi chófer y mi hermanito, ¿podías apartarte? Necesitamos pasar para llegar a mi castillo.-Dijo con una sonrisa
-Encantada.-Y me aparté un poco, haciendo que resbale con el musgo del pantano del bosque. Y caí. Al caer me introduje en aquel líquido espeso y mugriento.
Me desperté con un sobresalto en la cama. Noté que llevaba una rosa en la mano, un collar con forma de pico y una tiara dorada en mi cabeza. Eso me recordó a la Bella Durmiente, me pregunté quién hizo esto y también si la Bella Durmiente soñaría con casi lo mismo que yo.
Recordé que estaba en el hospital por estar tensa, nerviosa y traumatizada por haberme violado aquel chico o hombre o vegestorio (sin ofender)



No hay comentarios:
Publicar un comentario