CAPITULO 28:
Narra María:
Cuando terminé de hablar a Miri sobre lo que le pasó a mi amiga me vino un mensaje. De un número desconocido
MENSAJES:
-Hola
-¿Quién eres?
-¿No te acuerdas?
-Ryan si eres tú, vete a la mierda. No hace gracia
-No soy ese tal Ryan, soy Lucas. El primo de Harry
-¡Ay! Lo siento
-Nah, no pasa nada guapa
-Jeje, gracias por el mote
-Es que lo eres
-¿Tú sabes que si se entera mi novio que me dices cosas bonitas por aquí puede matarte?
-¿Tienes novio?
-Si
-¡Felicidades!
-¿Sabías que es el chico que me gustaba desde los 3 añitos?
-No, pero es mucho estar enamorada del mismo chico
-Lo sé, pero no se le puede olvidar. Y ya cumplí mi sueño
-Pues, otra vez, felicidades
-Gracias
-Me debo ir, después hablamos
-Claro, cuando tú quieras
-Pues algún día que no tengas a tu novio al lado y no haya celos y ni te descubra
-¿Por qué no quieres que lo descubra?
-Es que se pondrá celoso, ¿no?
-No lo sé, pero tengo un amigo y no le importa
-Bueno, hazlo por si acaso
-No lo sé, debo pensarlo. Esto parece de ser amantes XD
-Jaja, estás mal pensada
-Un poco
-Bueno adiós pequeña
-Adiós enano
FIN MENSAJES
Narra Lucas:
Joder, es muy guapa María. Me dolió cuando me dijo que tenía novio...
Tengo una sorpresa que nunca olvidará ella...
Narra María José:
Salí del hospital y me dieron la receta de los medicamentos como me explicó el doctor. Me fui acompañada de Álvaro a comisaría y se lo expliqué todo. Ellos intentarán encontrar a "mi violador". No sé ni para que digo que es mío.
Álvaro me dejó en mi casa. Entré y me cambié de ropa por una más cómoda.
Una camiseta de mi padre que me llevaba hasta debajo de la rodilla.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y ahora me acordé de que debía haber comprado los medicamentos...Estaba tan sometida a la película que echaban de comedia romántica que ni me percaté que tenía que llamar a Miri y a María. Rápidamente me vestí:
Me hice una trenza hacia un lado y caminé hacia la puerta para cerrarla detrás de mí.
Iba caminando mirando el cielo todo el tiempo, sin darme cuenta de que había tomado otro camino en vez de ir a la farmacia. No quería toparme con el violador u otro distinto...Me imaginaba lo peor. Era un callejón, pude echar una carrerilla a una salida que había un poco más lejos de lo que yo estaba. Cuando iba a salir, me coge alguien del brazo y me empotra contra la pared. Yo grité con todas mis ganas. Él chico, si era un chico. Me calló con un beso forzado, podía saber que estaba borracho por su mal aliento al alcohol. Abrí los ojos de golpe y me topé con los ojos azules y pelo castaño claro de...¡Daniel!
Daniel era el que me gustaba antes. Yo siempre iba de flor en flor, me gustaba uno, ya no me gustaba y después me gustaba otro. Parecía una puta, pero sin serlo.
Me aparte de Daniel bruscamente reaccionando de que estaba con mi novio y acabamos de perdonarnos y yo de salir del hospital
-¿Daniel?
-Hola Mari Jota.-Dijo sonriendo como un tonto
-No me digas ese estúpido nombre.-Dije enojada
-Bueno
-¿Para qué me besas? Tengo novio
-¿Y? Me da igual
-Estás muy ebrio, adiós.-Dije para marcharme y no estar más despistada. Pero me detuvo nuevamente otra vez.-Déjame.-Supliqué
-¿Para?
-Mira niño mal criado, acabo de salir del hospital por ser violada y estar traumatizada. No me colmes la paciencia y la cagas.-Dije amenazándolo
-Me da igual.-Dijo riendo a carcajadas. Me iba a dar otro beso y yo le di una ostia que creo que le dejé inconsciente. Le miré la cara y tenía la señal de mi mano en su cara, bien roja.
Sonreí y me fui corriendo por la salida que vi antes.
Llegué y pedí los medicamentos. Fui a casa de Álvaro nuevamente y decirle lo que pasó. Prefiero decírselo antes de que se forme una entre nosotros, otra vez.
-Hola.-Dije sentándome
-Hola amor.-Dijo imitando mi acción y dándome un beso en mis labios.-¿Cómo estas?
-Bien, supongo.-Dije sonriendo.-Vine para hablarte de lo que me ha pasado hoy.-Declaré
-¿Y qué es?-Preguntó
-Lo primero de todo; no quiero que te enfades, ni te pongas a gritar como un loco, ni rompas nada de aquí. Ni me pegues, ni digas barbaridades, ni nada que sea todo malo para mi. Ya sabes que acabo de salir un hospital y como dijo el médico, debo hacer un poco de reposo y no ponerme nerviosa, porque sino me da un ataque...-Dije suspirando para poder respirar nuevamente.
Álvaro asintió.
-Pues...

No hay comentarios:
Publicar un comentario