CAPITULO 32:
Narra María:
¿Por qué? ¿Por qué me tiene que pasar a mí todo? ¿Tanta mala suerte tengo en todo?
Esas son las preguntas que me pregunto cada día en el hospital.
Me ha dicho mi tia Anne que me vaya a su casa. A Cataluña, Tarragona. Lo que sabía es que Lucas vive allí y podré verlo. Será el único al que conozca. Todavía no se lo he comunicado a mis amigos, y mucho menos se lo voy a decir a él. Mac.
Mis amigos me han visitado a menudo. Lucas todos los días, le digo que descanse en su casa, no hace falta que esté todos los días sentándose en el sillón tan incómodo. Típico de los hospitales.
-¿Por qué no quieres ir a tu casa a descansar?-Pregunté
-Porque no te quiero dejar sola.-Respondió de brazos cruzados. Siempre discutimos cuando el viene a visitarme.
-Pero ya estoy mejor.-Contesté
-No, porque sino ya estarías en casa de tu tía.-Él ya sabía que me iba a su ciudad
-Pero...-Me interrumpió
-Pero nada Coller.-Respondió enfadado
-Enfadón.-Susurré
-¿Qué has dicho?-Dijo fulminándome con sus ojos
-Nada.-Dije mirando hacia otro sitio
-Dilo.-Contestó
-Nada.-Dije nuevamente sacándole la lengua.-No te lo pienso decir, así te vas a enfadar más, ¿sabes?-Respondí
-¿Por qué?-Preguntó curioso
-Porque te conozco lo suficiente para que te enfades y lo que te he dicho te vas a poner rojo como un tomate.-Sonreí
-Mala persona.-Dijo
-Te dije enfadón y te lo vuelvo a repetir. ¡Enfadón!-Dije sacándole la lengua y guiñándole el ojo
-Sigues siendo una mala persona.-Dijo haciendo un puchero. Yo reía
-Parecemos unos niños pequeños.-Dije sin terminar de reírme
-Si y me encanta.-Respondió felizmente
-Cariño.-Dijo mi tía interrumpiéndonos.-Ya he preparado tu equipaje, después cuando salgamos vamos a tu casa.-Dijo
-Vale Anne, gracias.-Respondí regalándole una sonrisa
-Vístete.-Ordenó mi tía mientras cerraba la puerta. Yo le lancé una mirada a Lucas de suplica e intimidad. Necesitaba vestirme, sola.
-Pero dará igual, ¿no?-Preguntó divertido
-¡PERVERTIDO SAL DE MI HABITACIÓN!-Grité desesperada
-Bueno, como se puso la tía.-Respondió mientras se acercaba a la puerta.-Bye.-Dijo mientras cerraba la puerta tras ésta.
-Guarro.-Susurré
Terminé de vestirme.
Y salí, me encontré con Lucas que decía que me esperaba. Yo le invité a que viniese a mi casa o antigua.
Mi tía me dejó en mi casa mientras ella esperaba a que terminara de ver o recoger las pertenencias de mis padres o mías.
Mi casa estaba igual como la dejamos cuando salimos, cada objeto en su sitio. Apagado cada aparato electrónico. En silencio toda mi casa.
Lucas me abrazaba de vez en cuando para sentirme mejor. Fui a la habitación de mis padres. Su cama estaba hecha y todo en su sitio. Me llevé las joyas de mi madre, obviamente. Cogí la ropa de mis padres y tenía pensado en llevarlas a una tienda de segunda mano. Estaban como nuevas. Mis padres no salían mucho. Solo iban a casa de mis abuelos...¡MIS ABUELOS! Los debo de visitar, hace mucho que no lo hago. Despistada.
No pensaba que mis abuelos vivieran más tiempo que mis padres. Tampoco es que quería que murieran mis abuelos primero. ¡NI NINGUNO DE MI FAMILIA!
Narra Miri:
-¿Compramos esa?-Pregunté dulcemente a mi novio
-No sé, es muy cara.-Respondió dudoso
-La verdad es que es verdad.-No teníamos ni la menor idea de qué casa comprarnos. En el libro no vemos ninguna que sea bonita y barata. Además somos muy jóvenes. Mis padres han aceptado, al igual que los padres de Christian.
Y con el tema de el accidente de María, estoy triste por ella. La he visitado casi todos los días cuando he podido. Mac no la ha llamado para nada, y creo que ni se habrá enterado de las noticias. Él es un caso.
-¡Mira esta, amor!-Exclamó Christian señalándome una casa.
La casa era bonita con colores originales. Era la típica casa que salía en los dibujos animados.
Se veía el jardín muy bonito. Verdoso y cuidado. Parece pequeña. Christian me ha enseñado por dentro como es, en el pequeño libro lo pone. Aunque sea pequeña por fuera es magnífica por dentro. Una cocina únicamente grande. Dos cuartos de baño. Tres dormitorios y un salón enorme. Hay se puede meter tres elefantes de circo.
-Es perfecta.-Dije dándole un beso en los labios.-¿Dónde está esa casa?-Pregunté
-En...-Decía mientras buscaba.-Islas Baleares.-¿Qué?
-¿Allí tan lejos?-Pregunté sorprendida
-Si, ¿quieres?-Preguntó
-Vale.-No sabía como se iban a tomar mis padres esto. Se tomaron bien lo de vivir con Christian, pero vivir lejos...Es mucho y lejos
-¿Cuánto cuesta?-Pregunté nuevamente. Esto si me importaba más
-Uhm...13.000 euros, pero la hipoteca es de 100 euros. Es barato, ¿no?-Preguntó mi novio. La verdad es que de ser una casa tan bonita sea barata. Yo asentí.-Pues llamemos al hombre y aceptemos esta casa.-Dijo cogiendo el teléfono.


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